En las clínicas, por ejemplo, es fundamental tener presente que algunos microorganismos y bacterias pueden resistir durante un periodo de tiempo prolongado en muebles, instrumentos quirúrgicos, equipos médicos, paredes, zonas de almacenamiento, superficies o cualquier lugar donde se encontraba un paciente o tuvo contacto otro agente contaminante. Por eso es importante que tengas presentes las siguientes recomendaciones para una desinfección eficaz y efectiva:
- Fíjate en que el líquido limpiador o el agente que utilices no inhiba el efecto químico del desinfectante. Es decir, cerciórate de su compatibilidad.
- Es preferible usar paños diferentes en el proceso de limpieza y el de desinfección para mayor efectividad.
- Es posible usar el mismo paño para las dos tareas. En este caso, recuerda enjuagar muy bien el paño entre ambos procesos, dejar secar para que el proceso de desinfección funcione y evita contaminar nuevamente la superficie.
- Evalúa la la composición y características del objeto o el suelo a desinfectar y el tipo y nivel de contaminación microbiana.
- Calcula la concentración y tiempo de exposición del líquido desinfectante para lograr mayor contundencia en la desinfección.









